La visita del ex candidato presidencial Sergio Massa a Mendoza volvió a sacudir el escenario político del peronismo provincial. El líder del Frente Renovador eligió el departamento de Maipú para mostrarse junto al intendente Matías Stevanato, un gesto que dentro del justicialismo fue interpretado como un respaldo político a su proyección de cara a los próximos años.
El encuentro se produce en un momento clave para el peronismo argentino, que atraviesa un proceso de reorganización tras la derrota electoral frente al presidente Javier Milei. En ese contexto, Massa busca recomponer su espacio político y consolidar una alternativa opositora con miras a las elecciones de 2027.
La elección de Maipú como escenario para la reaparición pública de Massa no pasó desapercibida. El departamento se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales bastiones del peronismo en Mendoza.
Bajo la conducción de Stevanato, el municipio ha logrado sostener un fuerte respaldo electoral y consolidar una estructura política que lo posiciona como uno de los dirigentes con mayor proyección dentro del justicialismo provincial.
En política, los gestos territoriales suelen tener un significado claro. La presencia del ex ministro de Economía junto al jefe comunal maipucino es leída por varios sectores del peronismo como una señal de apoyo a su crecimiento dentro del espacio.
En el escenario interno del peronismo mendocino, Matías Stevanato comenzó a aparecer con más fuerza como uno de los posibles candidatos a gobernador para las elecciones de 2027.
Su gestión en Maipú y su posicionamiento dentro del partido lo ubican entre los dirigentes que podrían protagonizar una renovación dentro del justicialismo provincial.
Actualmente, Mendoza es gobernada por Alfredo Cornejo, referente del frente Cambia Mendoza, espacio que mantiene el control del Ejecutivo provincial desde 2015.
Para el peronismo, recuperar la gobernación se convirtió en uno de los principales desafíos políticos para los próximos años.
La aparición de Massa en Mendoza también forma parte de un movimiento político más amplio. Tras la elección presidencial de 2023, el dirigente busca reorganizar al peronismo a nivel nacional y construir una oposición capaz de disputar el poder al gobierno de Javier Milei.
Dentro de esa estrategia, uno de los objetivos es reconstruir la unidad del peronismo, articulando distintos sectores internos, desde el espacio que lidera el gobernador bonaerense Axel Kicillof hasta el kirchnerismo más cercano a La Cámpora.
Sin embargo, las tensiones internas continúan marcando el ritmo del armado político.
Para el peronismo nacional, Mendoza sigue siendo un territorio estratégico, aunque históricamente complejo para el justicialismo.
La consolidación de nuevos liderazgos provinciales aparece como una de las claves para intentar disputar el poder al radicalismo y sus aliados en los próximos años.
En ese contexto, la figura de Stevanato empieza a ganar peso dentro del esquema político provincial, mientras que la visita de Massa también reordena el escenario interno frente a otras figuras del peronismo mendocino, como la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti.
La foto en Maipú dejó una señal política clara: el peronismo comenzó a mover sus piezas pensando en el futuro electoral, y Mendoza podría convertirse en uno de los escenarios donde se defina parte de esa estrategia.










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