El fiscal federal Eduardo Taiano pidió el procesamiento de la exfiscal Viviana Fein por encubrimiento agravado, al considerar que su actuación provocó un “desastre” en la escena del crimen donde fue hallado muerto Alberto Nisman el 18 de enero de 2015. Según el dictamen de 45 páginas presentado ante el juez Julián Ercolini, Fein cometió una serie de irregularidades que alteraron pruebas clave y afectaron el desarrollo de la investigación durante más de una década.
Nisman había denunciado días antes a la entonces presidenta Cristina Kirchner por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA. Fue encontrado muerto en el baño de su departamento con un disparo en la cabeza, y la Justicia concluyó que se trató de un asesinato.
El fiscal sostiene que Fein no logró justificar las principales acciones que, según él, configuraron un encubrimiento:
Para Taiano, estos errores explican por qué, once años después, aún existen aspectos del crimen que no pueden esclarecérse.
Según el expediente, 88 personas ingresaron al departamento de Nisman en las horas posteriores a su muerte, muchas sin control ni identificación, incluida la presencia del entonces secretario de Seguridad Sergio Berni. El fiscal cuestiona que Fein no haya advertido la irregularidad de su presencia en una escena que debía estar totalmente preservada.
Incluso, un testigo clave —el cabo segundo de Prefectura Artemio Ramos— declaró que Fein se mostraba “insegura”, preguntando a los jefes de la Prefectura qué decisiones tomar. Estos respondían directamente a Berni, quien, según revelaciones previas, se comunicaba desde allí mismo con la presidenta Cristina Kirchner.
En su momento, Fein declaró que el resultado negativo en el hisopado para detectar pólvora en las manos de Nisman impedía confirmar un suicidio. Sin embargo, una pericia multidisciplinaria de Gendarmería demostró luego que el fiscal fue asesinado y que los autores pudieron escapar por la tercera puerta o por la puerta de servicio, que no estaba cerrada del lado de adentro, como intentó instalar el gobierno de entonces.
Diego Lagomarsino, técnico informático de confianza de Nisman, está procesado como partícipe necesario por haber aportado el arma encontrada debajo del cuerpo del fiscal.
Mientras tanto, Taiano avanza con la declaración de más de 200 integrantes de Inteligencia del Ejército que operaban bajo el mando del general César Milani, con el objetivo de reconstruir la cadena de responsabilidades y llegar a los autores materiales e intelectuales del homicidio.










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