La vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, confirmó su intención de competir por la intendencia de San Rafael en las próximas elecciones municipales y volvió a marcar diferencias con el actual esquema político del departamento.
“Me gustaría ser intendenta de mi San Rafael”, expresó la dirigente, quien ya había manifestado en otras oportunidades su deseo de conducir el municipio sureño.
En ese contexto, cuestionó la continuidad del liderazgo político de la familia Félix y aseguró que la gestión peronista en el departamento “ya está desgastada”. Además, dejó abierta la posibilidad de participar dentro del frente Cambia Mendoza, aunque evitó dar precisiones sobre plazos o condiciones electorales.
Casado también se refirió al presente del PRO y descartó la posibilidad de que el partido compita en soledad. “A nadie le da ir solo”, sostuvo, al tiempo que criticó la estrategia que adoptó el macrismo mendocino en los últimos comicios provinciales, especialmente la conformación del frente Provincia Unida, al que calificó como “un rejunte” sin coherencia política.
Horas antes, la vicegobernadora había ratificado su alejamiento definitivo del partido amarillo. “No estoy invitada, ya no estoy afiliada al PRO y tampoco tengo ganas de ir”, lanzó al ser consultada sobre una actividad encabezada por Mauricio Macri.
En otro tramo de sus declaraciones, también cuestionó la defensa que Javier Milei sostiene sobre Manuel Adorni en medio del escándalo por presunto enriquecimiento ilícito. “Estamos hablando de una sola persona y dejando de lado lo que le pasa a casi 50 millones de argentinos”, señaló.
Finalmente, consideró que la agenda pública quedó atrapada en temas “para revistas de chusmerío” y puso en duda una eventual candidatura presidencial de Macri. “No sé si aprendió de la vez anterior”, concluyó.










WhatsApp us