Un informe de la consultora DC Consultores sacudió el tablero político mendocino al exponer un escenario adverso para el oficialismo provincial. El relevamiento ubica a Alfredo Cornejo con una imagen negativa superior al 60% y sostiene que la provincia atraviesa el final del llamado “espejismo mendocino”, esa idea instalada durante años de una Mendoza ordenada, eficiente y diferente al resto del país.
La encuesta no solo refleja un desgaste del gobernador, sino que habla directamente de una “decepción estructural” y de un “quiebre en el contrato de confianza provincial”. En otras palabras, una parte importante de la sociedad mendocina considera que el modelo político y de gestión que durante años fue presentado como ejemplo comenzó a mostrar señales de agotamiento.
Uno de los datos más contundentes del estudio indica que el 44,8% de los consultados considera que la gran deuda de la gestión actual es el crecimiento desparejo y el avance de la pobreza en el Gran Mendoza. El informe advierte que la ciudadanía percibe una provincia partida en dos: sectores concentrados con desarrollo y una periferia cada vez más golpeada por la marginalidad y la falta de oportunidades.
A este cuadro social se le suman otras preocupaciones centrales. Un 17,4% menciona la creciente tensión por el agua y la minería, un 17,2% apunta a la inseguridad como uno de los principales problemas y un 15,5% alerta sobre la crisis sanitaria, marcada por la falta de médicos y el deterioro del sistema público de salud.
Para la consultora, el golpe al cornejismo no tiene origen únicamente en la inflación o en el contexto económico nacional, sino en la pérdida de su principal activo político: la imagen de un Estado eficiente. Durante años, el oficialismo mendocino construyó su identidad en torno al orden administrativo, la previsibilidad y la capacidad de gestión. Hoy, según el estudio, esa bandera aparece seriamente cuestionada.

“El modelo mendocino cruje en las guardias hospitalarias, en las calles y en la creciente pobreza del Gran Mendoza”, resume el trabajo, que interpreta que el desgaste de Cornejo ya no es un problema comunicacional, sino una crisis de legitimidad vinculada a resultados concretos.
En el plano electoral, la encuesta también deja una señal preocupante para el oficialismo de cara al 2027. El informe pone en duda que Cornejo pueda imponer con facilidad a un sucesor surgido de su propio espacio político y advierte que hoy los dirigentes con mejor posicionamiento son Luis Petri y Ulpiano Suarez.
Según el análisis, Petri aparece como quien logró apropiarse del discurso del orden y la seguridad, mientras que Ulpiano Suarez representa un perfil más técnico, moderado y enfocado en la gestión. Ambos emergen como figuras competitivas en un escenario donde las estructuras partidarias tradicionales muestran signos de desgaste.
Otro dato llamativo del relevamiento es que buena parte de la sociedad mendocina mantiene todavía una mirada expectante y paciente hacia Javier Milei, diferenciando claramente la situación nacional de la provincial. Mientras tolera el ajuste macroeconómico nacional, el votante mendocino parece exigir respuestas inmediatas a los problemas cotidianos en su territorio.
La consultora interpreta este fenómeno como un “desdoblamiento de paciencia”: comprensión con las medidas económicas nacionales, pero una auditoría severa sobre la gestión local.
El estudio también detecta un clima social más duro en materia de seguridad. El crecimiento del reclamo por políticas de mano dura no sería, según el informe, una radicalización ideológica, sino una reacción de sectores que sienten pérdida de control territorial, temor en los barrios y ausencia del Estado en la calle.
En ese contexto, el trabajo advierte que ya no hay margen para grandes anuncios, obras faraónicas o discursos épicos si los hospitales no funcionan, la inseguridad avanza y la pobreza se expande. La sociedad estaría priorizando soluciones concretas por encima de relatos políticos.
Finalmente, la encuesta deja abierta una posibilidad que inquieta a toda la dirigencia tradicional: el surgimiento de outsiders o candidatos provenientes del sector privado. Según el informe, existe una franja del electorado cansada de la política clásica y dispuesta a buscar en otros ámbitos el pragmatismo que no encuentra en el Estado.
Con este panorama, el cornejismo enfrenta uno de sus momentos más delicados desde que consolidó su liderazgo en Mendoza. El desgaste de su principal figura, la falta de un sucesor claro y el malestar social creciente configuran una tormenta política que ya proyecta sombras sobre la pelea por la gobernación en 2027.
ElMedio










WhatsApp us