Mendoza vuelve a activar el calendario electoral con una instancia clave a nivel municipal. El próximo 22 de febrero, seis departamentos renovarán parcialmente sus Concejos Deliberantes tras optar por desdoblar las elecciones locales de las provinciales. La campaña quedará formalmente habilitada desde el 18 de enero, en un contexto político atravesado por nuevas alianzas y reacomodamientos de poder.
Los municipios que irán a las urnas son San Rafael, Luján de Cuyo, Maipú, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz, cada uno con dinámicas propias, pero con un elemento común: la disputa por el control territorial y la validación de las gestiones locales.
El proceso electoral se da en un marco de fortalecimiento del oficialismo provincial, luego del entendimiento político entre el gobernador Alfredo Cornejo y el presidente Javier Milei. Este nuevo equilibrio incide en los armados locales, especialmente en los distritos donde Cambia Mendoza y La Libertad Avanza confluyen en frentes comunes.
En paralelo, el peronismo apuesta a sostener sus bastiones históricos y a consolidar liderazgos municipales, priorizando discursos ligados a la gestión, la obra pública y el vínculo directo con los vecinos.
En Maipú, el oficialismo municipal buscará sostener su predominio con una propuesta centrada en la planificación urbana y la inversión en infraestructura. El mensaje de campaña gira en torno a la previsibilidad, el desarrollo sostenido y la proyección a largo plazo del departamento.
Santa Rosa, en tanto, presenta una estrategia similar: la intendenta Flor Destéfanis impulsa una lista que reivindica los avances de los últimos años, con especial énfasis en obras públicas, servicios y políticas ambientales. El oficialismo local pone en juego su capacidad de retener respaldo en un departamento donde la gestión es el principal argumento electoral.
En Luján de Cuyo, la elección se convierte en un termómetro político. El intendente Esteban Allasino fortaleció su esquema de gobierno con el respaldo provincial, buscando consolidar proyectos estructurales vinculados al desarrollo productivo y vial.
La oposición peronista y otros espacios intentan capitalizar el debate sobre el impacto de las políticas nacionales y provinciales en el ámbito local, en una comuna clave por su peso electoral y perfil socioeconómico.
San Rafael aparece como uno de los puntos más sensibles del mapa electoral. Además de la renovación legislativa municipal, se elegirán convencionales para la reforma constitucional, lo que suma complejidad al proceso.
El oficialismo sanrafaelino apuesta a una agenda de autonomía y obras estratégicas, mientras que la oposición busca disputarle centralidad al histórico predominio peronista. La presencia de internas y frentes alternativos anticipa una elección competitiva y fragmentada.
En Rivadavia y La Paz, las elecciones municipales estarán marcadas por debates vinculados a la gestión de servicios, la obra pública y el rol del Estado local en un contexto económico restrictivo. Ambos departamentos se convierten en escenarios donde el resultado puede redefinir equilibrios políticos internos.
Las elecciones del 22 de febrero funcionarán como una prueba anticipada del clima político en Mendoza. Más allá de los nombres y los frentes, lo que estará en juego es el respaldo ciudadano a los modelos de gestión municipal en un escenario de cambios profundos en la política provincial y nacional.










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