sábado, mayo 21, 2022

Carrió acelera la interna de Juntos por el Cambio

Tras la foto en su chacra con Rodríguez Larreta y Vidal, la exdiputada insistió en avalar la designación del procurador. Los senadores del espacio apuestan a que va por su candidatura.

La discusión sobre si apoyar o no la candidatura de Daniel Rafecas a la procuración volvió a electrizar a Juntos por el Cambio, pero -bien mirado- no hizo más que reafirmar los bloque existentes. Elisa Carrió primereó con el planteo y consiguió una foto en su chacra con Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal que, más que un respaldo a su posición, es un aviso para Mauricio Macri de lo que se viene. «Macri ya fue», fue la definición de la líder de la Coalición Cívica y podría ser el eslogan que los reúne. El expresidente quedó afuera de ese cónclave el mismo día que lanzó una serie de tweets para condicionar un diálogo con el Gobierno: entre sus definiciones planteaba que no se toque al actual procurador Eduardo Casal. Los radicales, que parecen estar abiertos a una negociación por Rafecas, creen que la salida de Carrió selló la defunción de su candidatura a procurador. Tienen una sola certeza: que Lilita volvió y que probablemente sea candidata el año que viene. El miércoles habrá un Zoom de Juntos por el Cambio para fijar una posición única. A preparar el pochoclo.

La primera en lanzar la idea de que había que aprobar la candidatura de Rafecas fue Carrió la semana pasada, lo que descolocó al bloque de Senadores de Juntos por el Cambio, que tenían trabada esa postulación hace meses. Hacia afuera, Carrió dijo que era para hacer «un gesto» hacia el Gobierno y hasta llegó a decir que había que fortalecer a Alberto Fernández como presidente. Hacia adentro, ofreció otra lectura: que Rafecas es «el mal menor» y que si no lo votan, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner pondrá a otro candidato suyo. El viernes, Carrió recibió en su chacra a Larreta y Vidal y les explicó esa posición, al tiempo que el vicejefe Diego Santilli elogiaba públicamente a Rafecas. Ese mismo día por la noche, se comunicó con ella el titular de la UCR, Alfredo Cornejo, y pareció compartir la postula negociadora.

Ninguna de estas conversaciones, como se puede ver, involucró al ex presidente Macri, que ese mismo día organizó una suelta de tweets para condicionar cualquier negociación con el Gobierno a «dar de baja el embate a la Justicia, al procurador» interino Eduardo Casal. Al parecer, para Macri el procurador no se toca.

La discusión sobre si apoyar o no la candidatura de Daniel Rafecas a la procuración volvió a electrizar a Juntos por el Cambio, pero -bien mirado- no hizo más que reafirmar los bloque existentes. Elisa Carrió primereó con el planteo y consiguió una foto en su chacra con Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal que, más que un respaldo a su posición, es un aviso para Mauricio Macri de lo que se viene. «Macri ya fue», fue la definición de la líder de la Coalición Cívica y podría ser el eslogan que los reúne. El expresidente quedó afuera de ese cónclave el mismo día que lanzó una serie de tweets para condicionar un diálogo con el Gobierno: entre sus definiciones planteaba que no se toque al actual procurador Eduardo Casal. Los radicales, que parecen estar abiertos a una negociación por Rafecas, creen que la salida de Carrió selló la defunción de su candidatura a procurador. Tienen una sola certeza: que Lilita volvió y que probablemente sea candidata el año que viene. El miércoles habrá un Zoom de Juntos por el Cambio para fijar una posición única. A preparar el pochoclo.

La primera en lanzar la idea de que había que aprobar la candidatura de Rafecas fue Carrió la semana pasada, lo que descolocó al bloque de Senadores de Juntos por el Cambio, que tenían trabada esa postulación hace meses. Hacia afuera, Carrió dijo que era para hacer «un gesto» hacia el Gobierno y hasta llegó a decir que había que fortalecer a Alberto Fernández como presidente. Hacia adentro, ofreció otra lectura: que Rafecas es «el mal menor» y que si no lo votan, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner pondrá a otro candidato suyo. El viernes, Carrió recibió en su chacra a Larreta y Vidal y les explicó esa posición, al tiempo que el vicejefe Diego Santilli elogiaba públicamente a Rafecas. Ese mismo día por la noche, se comunicó con ella el titular de la UCR, Alfredo Cornejo, y pareció compartir la postula negociadora.

Ninguna de estas conversaciones, como se puede ver, involucró al ex presidente Macri, que ese mismo día organizó una suelta de tweets para condicionar cualquier negociación con el Gobierno a «dar de baja el embate a la Justicia, al procurador» interino Eduardo Casal. Al parecer, para Macri el procurador no se toca.

Casal viene recibiendo pedidos de juicio político, luego de años de alineamiento con el Gobierno de Cambiemos. No fue, de hecho, designado por el Senado. Macri hizo su intento de ubicar a una jueza afin como procuradora, Inés Weinberg de Roca, pero no consiguió los votos.

Más allá de la discusión por Rafecas, los diálogos entre Carrió, los radicales y el eje Larreta-Vidal empiezan a hablar de un esquema donde Macri va quedando relegado. «No cometan parricidio», fue la advertencia del expresidente en una de sus últimas entrevistas, temiendo un escenario de este tipo.

Carrió no solo organizó en su casa el encuentro por Rafecas sin el expresidente, sino que volvió a involucrarlo a él y a los radicales en los tweets que mandó el lunes. «Comparto con Mauricio Macri que la decisión y responsabilidad histórica en relación a la designación del Procurador General y del tratamiento de la ley de Lousteau, corresponde a los Senadores de Juntos por el Cambio. Así se lo trasmití a Naidenoff hace 60 días», escribió.

Esto fue una respuesta directa a quienes consideran que no hay que presionar a los senadores. El dirigente radical Julio Cobos, por ejemplo, expresó que es bien recibida «la posibilidad de iniciar un camino para un gran acuerdo nacional, pero la decisión de avalar o no la postulación del Dr. Daniel Rafecas como Procurador General, le corresponde a cada uno de los senadores de la Nación».

Además de responsabilizar directamente a Lousteau y a Naidenoff por lo que ocurra, Carrió también indicó: «la libertad de expresión me ampara como ciudadana de la Nación, y jamás hice secretismo; lo que digo en privado lo digo en público y no lo escondo a la ciudadanía. (art. 14 CN)». Con esto Carrió buscó contestarle a los radicales que dicen que, con su salida a apoyar a Rafecas, terminó de enterrarlo.

«Lo hundió. Ya está. Lo hundió. Lo que menos necesitaba Rafecas es un abrazo de Carrió«, decían en Diputados, donde estimaban que Rafecas terminará por bajarse. «Todos creemos que ella tiene razón en plantear a Rafecas como el mal menor, pero ella se equivocó al hacerlo público. Se dio cuenta de que se pasó de la raya recién hoy, y por eso salió a tuitear que es un tema de los senadores», indicaban.

En el bloque de Senadores de Juntos por el Cambio hay idéntica ofuscación con Carrió.  «Esto que hizo rompió toda posibilidad de que sea Rafecas. No consultó a nadie y se mandó con ese comunicado», señalaban. «Todo lo hace para criticar a los senadores, a Macri -con el que sigue caliente-, a los radicales -a los que odia históricamente- y para poder decir: ‘¿Vieron que yo tenía razón? Ustedes no entienden nada. La República me necesita y voy a volver a ser candidata’«. Esa es la única certeza que tenían. En cambio, no veían la manera de volver a plantear ahora la candidatura de Rafecas y frenar los proyectos de Juntos por el Cambio que proponen cambiar su forma de designación y limitar la duración en el cargo.

Carrió admitió que está enojada con Macri porque «le faltó el respeto». Fue en una conversación hace algunas semanas que terminó muy mal. Según consignó La Nación, Macri le habría dicho: «Vos siempre con esos análisis tan brillantes que nos iluminan». Carrió no le soportó la ironía: le cortó ahí mismo la comunicación.  Y luego le cambió la agenda de su espacio político. Todo derivará en otro encuentro de la cúpula de Juntos por el Cambio.

El Zoom de la cúpula de Juntos por el Cambio se había espaciado, justamente, para que las discusiones no agrietaran el espacio. El próximo estaba previsto para el 9 de noviembre, pero se adelantó para este miércoles. Allí los representantes de Carrió discutirán con Macri, Larreta, Cornejo, Vidal, Lousteau y el resto de los asistentes cuál será la posición que asumirá el espacio con Rafecas. Hasta ahora el ex presidente no dijo más nada. Será interesante ver qué posición asume, ahora que no controla la agenda de su propio espacio.

Pagina12.com

 

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