Beatriz Viegas declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita en la causa por presunto enriquecimiento ilícito. Aseguró que su hijo manejó toda la operación inmobiliaria.
La investigación por el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un testimonio clave este miércoles. Beatriz Viegas, una jubilada de 72 años, declaró ante la Justicia por el préstamo de 100.000 dólares para la compra de un departamento en el barrio de Caballito.
Ante el fiscal Gerardo Pollicita, la mujer intentó desmarcarse de la logística del millonario movimiento de divisas. Viegas afirmó que “no sabía nada del tema” y que su hijo fue quien se ocupó de todos los detalles de la operación inmobiliaria. Además, aclaró que solo conoció personalmente a Adorni “el día de la escritura”.
La segunda jubilada, Claudia Sbabo, de 64 años, quien prestó los 100.000 restantes para la compra del departamento de calle Miró. Ambas se presentaron esta mañana para declarar en Comodoro Py.
Uno de los puntos centrales de la declaración fue explicar de dónde sacó una jubilada una suma tan alta en moneda extranjera. Viegas detalló que compró un departamento «de pozo» en el año 2022 y que transfirió ese boleto de compraventa en 2024. Con ese movimiento, la mujer buscó justificar la tenencia de los 100.000 dólares que terminaron financiando la propiedad del funcionario.
Debido a que las dos prestamistas involucradas en este departamento aportaron el 87% del valor total del inmueble, la fiscalía decidió levantarles el secreto fiscal y bancario. El objetivo de los investigadores es rastrear la trazabilidad de los fondos para confirmar si la versión de la venta del departamento coincide con los registros oficiales.
La relación entre la jubilada y el jefe de Gabinete no sería directa, sino a través de vínculos familiares. Según la escribana de Adorni, el hijo de Viegas es amigo del funcionario porque sus hijos asisten al mismo colegio. Fue este joven quien propuso el negocio y se acercó a las dos prestamistas para concretar la firma de la escritura.
Un detalle que llamó la atención de la fiscalía es la particularidad del contrato. La propiedad en la calle Miró se escribió por 230.000 dólares, de los cuales 200.000 corresponden a la hipoteca privada otorgada por las jubiladas. Según los documentos, a este préstamo no se le aplicarán intereses y Manuel Adorni deberá devolver el capital total en noviembre de este año.
Ambas mujeres deberán llevar toda la documentación a Comodoro Py con el objetivo de explicar la operatoria, si pueden justificar el movimiento de 100.000 dólares cada una. A las jubiladas se les levantó el secreto fiscal y bancario para avanzar en la trazabilidad de fondos.










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