Omar De Marchi volvió a mostrarse públicamente luego de varios meses con bajo perfil desde que fue designado, en octubre de 2024, como vicepresidente de Aerolíneas Argentinas. El dirigente mendocino participó este jueves de la apertura de sesiones ordinarias del Honorable Concejo Deliberante de Luján de Cuyo, departamento que gobernó en tres oportunidades y que históricamente fue su principal bastión político.
La presencia del exintendente no pasó desapercibida. Más allá de tratarse de un acto institucional al que suelen asistir exjefes comunales, la atención estuvo puesta en que compartió el evento con dirigentes del cornejismo, espacio con el que mantuvo una fuerte confrontación política en los últimos años.

Entre los presentes estuvieron los ministros provinciales Rodolfo Vargas Arizu (Producción), Mercedes Rus (Seguridad y Justicia) y Natalio Mema (Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial), además del senador provincial Martín Kerchner. Tanto Mema como Kerchner habían competido en distintos momentos por la intendencia de Luján de Cuyo, históricamente ligada al liderazgo político de De Marchi.
La escena refleja un cambio en el tablero político mendocino. Tras la ruptura que se profundizó en las elecciones provinciales de 2023 —cuando De Marchi encabezó el frente La Unión Mendocina y compitió por la gobernación frente a Alfredo Cornejo—, hoy los distintos sectores vuelven a acercarse en función del nuevo escenario electoral.

En las elecciones municipales desdobladas de febrero de 2026, el PRO lujanino que lidera el intendente Esteban Allasino volvió a confluir con el radicalismo dentro de Cambia Mendoza, aunque con un nuevo actor central: La Libertad Avanza, impulsada por el arrastre político del presidente Javier Milei.
Dentro de los espacios que integraron La Unión Mendocina reconocen en privado las contradicciones del nuevo esquema político, aunque sostienen que el acercamiento responde a una estrategia electoral.
En esta nueva etapa, algunos dirigentes señalan que podrían asumir roles de armadores el propio Allasino y el diputado nacional libertario Álvaro Martínez, histórico aliado político de De Marchi.
“El objetivo es empezar a mostrar nuevos liderazgos con una mirada más racional que emocional”, señaló una fuente cercana a las negociaciones políticas que se desarrollan en la provincia.
Así, luego de años de fuertes enfrentamientos y rupturas públicas, el escenario político mendocino parece encaminarse hacia una etapa de reacomodamientos y nuevas alianzas.
NT










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